Rodeado de una propiedad con cerca de 200 hectáreas, non deje de subir y descender el acantilado, apreciar las playas y el mar, utilizando pistas especialmente desenadas para estos paseos.
Sea con caballos del Centro Hípico o su propio, experimente pasear por la propiedad o en el acantilado, donde puede disfrutar de la belleza del paisaje. Si quiera podrá descender hasta la playa.
Por los caminos especialmente dedicados a estos paseos o por los campos, vea el levantar de bandadas de perdices o los conejos salvajes.
Todo esto para sí...
